Sin MOTIVACIÓN no hay EDUCACIÓN

Paciencia, constancia, estructura, dedicación... No te servirán de mucho, si no consigues MOTIVACIÓN.

Cada punto cuenta a la hora de educar o entrenar a tu perro, pero todos van ligados a la motivación. Descúbrela, creala, y trabajala, solo así conseguirás los resultados que te propongas.

La motivación es necesaria no solamente para el perro, sino también para nosotros, hagamos lo que hagamos siempre lo hacemos con un fin motivacional, que no tiene por que ser algo material, puede ser también una motivación emocional.

El primer paso a la hora de "trabajar" con un perro, debe ser , conocer el individuo que tenemos delante, hacer un esfuerzo por entender, y descubrir que le gusta, y de que manera se lo podemos proporcionar, para que sea la motivación exacta, ni mas, ni menos.

Hasta aquí todo parece ser muy fácil y lógico, con lo cual ningún guía debería tener problema a la hora de entrenar con su perro. Pero justo en este momento es donde aparecen los errores más comunes.

"Mi perro por comida hace lo que quieras"
"Si saco la pelota, hace hasta el pino"

A tu perro le gusta exactamente igual un trozo de frankfurt que un trozo de jamón? O una pelota de goma dura, que una pelota de goma blanda?

Si yo te diera a ti 5€ seguro que los cogerías, pero si tuvieras elección entre coger 5€ o 50€? Piénsalo.

Otro error muy común es confundir entre motivación y obsesión, lo solemos ver en perros cuya motivación es el juego, debemos ser muy cautos con este tipo de perros, ya que la linea entre una cosa y otra es muy fina.

Un perro debe estar lo suficientemente motivado para que la sesión de trabajo sea exitosa, pero no tanto como para que sea incapaz de escuchar, pensar y actuar. Si sobrepasamos esa linea, "estamos vendidos" y tenemos un gran problema.

La desmotivación hará que se distraiga con facilidad, que aparezca la frustración, por ambas partes, que busque alternativas al trabajo que estás intentando hacer con él, y que no haya aprendizaje alguno.

En el caso de la sobremotivación, el perro será incapaz de pensar, aumentará el nivel de estrés, fallará en comportamientos ya aprendidos, y la consecuencia será parecida, no habra aprendizaje alguno.

Aprende a observarle, a conocerle, a saber cuales son sus gustos, estructura bien las sesiones, se progresivo, paciente y constante. 

Si tu perro sabe que le escuchas, que te tomas tu tiempo por entenderle, permites que se pueda equivocar, sabes que necesita en cada momento, y lo compartes con él.  Va a estar encantado de "jugar a aprender contigo".

Solo así vas a conseguir la motivación perfecta, que no es otra cosa que, TU mismo.