Displasia de cadera. ¿Qué es?¿Cómo tratarla?

La displasia de cadera es una enfermedad muy común, sobretodo en perros de razas grandes.


Pastor Alemán, Labrador Retriever, Golden Retriever, Mastín, Rottweiler... Son algunas de las razas con mayor predisposición a presentar la enfermedad.

Son varios los factores genéticos que pueden causar la displasia de cadera. Además de otros factores importantes como el sobrepeso, el  exceso de ejercicio, sobretodo en edades tempranas... Así como factores hereditarios.

Esta dividida en cuatro grados dependiendo de la gravedad de la enfermedad, segun la OFA nos lo muestra de la siguiente manera: 


  • Grado I: mínima alteración con pequeña subluxación y escasos cambios degenerativos.
  • Grado II: marcada subluxación lateral de la cabeza femoral, cuyo 25-50 % está fuera del acetábulo.
  • Grado III: el 50-75 % de la cabeza femoral está fuera del acetábulo; hay cambios degenerativos importantes.
  • Grado IV: luxación de la cabeza femoral con aplanamiento del borde acetabular y la cabeza femoral; hay cambios degenerativo importantes.

¿COMO PODEMOS DETECTAR SI NUESTRO PERRO TIENE DISPLASIA DE CADERA?


Visualmente se puede detectar en perros jovenes a partir de entre 5 y 6 meses, con la aparición de una cojera sin causas aparentes, aunque no siempre los sintomas pueden ser tan claros, variarán según el grado de displasia que presente el animal.

Algunas veces esta cojera puede desaparacer en cuanto el cachorro llega a la etapa final de su crecimiento, entre los 8 y los 11 meses, lo cual no significa que la enfermedad haya desaparecido, sino que aparecera más adelante con claros síntomas de artrosis.

En perros sociables que repentinamente, evitan jugar con otros perros, o incluso muestran comportamientos reactivos, también deberíamos hacerles una revisión completa para descartar una posible lesión de este tipo.

Muchas veces son reacciones que son fácilmente asociadas a problemas de comportamiento. Perros que se vuelven apaticos, que de repente dejan de querer salir a pasear, empeora la relación con sus guías, resbalan con sus patas traseras, rechazan las caricias o ser tocados en la zona afectada.

Así como con los sintomas que enumeramos a continuación:

  • Cojera que puede aumenta con el ejercicio
  • Caminar y trotar con balanceo de caderas
  • Rigidez matutina
  • Dificultad para levantarse
  • Atrofia muscular
  • Negativa a moverse
  • Cambios en el humor
  • Dolor a la palpación
  • Signo de Ortolani

Si detectamos alguno de estos síntomas lo primero que debemos hacer es acudir al veterinario para realizar las pruebas necesarias y detectar lo antes posible la lesión para poder tratarla debidamente.

¿COMO PODEMOS PREVENIR LA APARICIÓN DE LA DISPLASIA DE CADERA EN PERROS SANOS?


Lo primero que tenemos que cuidar, es la alimentación de nuestro perro, una buena comida puede ayudar a prevenir la displasia de cadera entre otras enfermedades. En caso de que la base de la alimentación de tu perro sea el pienso, busca alguna variedad que contenga condroprotectores y que tenga un contenido de proteínas adecuado.
Una alimentación hipocalórica a partir de los 3 meses y hasta los 8 meses protege de la displasia sobretodo a perros con un rápido crecimiento.


El peso es otro factor importante que debemos tener en cuenta, especialmente en edades tempranas, o en perros ancianos. Tener un peso adecuado disminuira mucho las probabilidades de desarrollar una displasia de cadera o suavizara los dolores y los sintomas en perros que ya tengan detectada esta afectación.

El exceso de ejercicio físico en etapas de crecimiento no es recomendable, sobretodo en perros de razas grandes, evita en la medida de lo posible los saltos, escaleras, juegos de "cazar" pelotas, palos, etc... 

Es muy recomendable acompañar su alimentación con complementos reforzadores de las articulaciones especialmente de nuevo, en perros de razas grandes y de edad avanzada.

Nos puede ayudar en la prevención, mantener al perro en buen estado muscular, realizar ejercicio físico, siempre de forma controlada y regular.

TRATAMIENTO


El tratamiento médico se basa en antiinflamatorios, podemos empezar por antiinflamatorios naturales, que no contiene substancias medicamentosas, si no obtenemos los resultados esperados pasar a los Aine’s y en casos extremos se recurre a córticos

Debemos incluir los nutracéuticos sobretodo los condroprotectores ya que  reducen la incidencia de artrosis y protegen el cartílago articular. 

Éstos son usados en perros sénior de forma muy general pero son muy útiles como protector articular en perros en crecimiento, existen condroportectores específicos para perros jóvenes. 

Las mejoras en el entorno y el hecho de dormir en un lugar cálido y alejado de las humedades.

La fisioterapia puede ayudar mucho a desarrollar mejor la musculatura a reducir el dolor, a sacar tensiones y eliminar compensaciones que el perro ha realizado con las posturas incorrectas y las posiciones antiálgicas. Ésta se basará en TENS, ultrasonidos, ejercicios terapéuticos, el uso de la hidroterapia, laser, ondas de choque.

Aunque existen métodos quirúrgicos como la escisión del músculo pectíneo, triple osteotomía de cadera, artroplastia de la cabeza femoral, osteotomía de pubis, forage, prótesis de cadera al mayoría se practican cuando el perro es joven para, supuestamente disminuir la posibilidad de artrosis coxofemoral secundaria en la edad adulta. La prótesis de cadera debe reservarse para casos graves y una vez ha finalizado el crecimiento.