¿Estás seguro de que las caricias le gustan a tu perro?

La forma de interactuar y acariciar a tu perro, puede influir directamente en como va a ser vuestra relación.

En la mayoría de los casos utilizamos las caricias, o el refuerzo físico, no solo para recompensar conductas, sinó también como una forma afectuosa de relacionarnos con nuestros perros.

Tenemos la idea de que una caricia, es un muy buen refuerzo para el perro, ya que, ¿que mejor forma hay de demostrarle nuestro cariño hacia él?

Pero en muchos casos, sobretodo con perros inseguros o miedosos, esto puede ser una "arma de doble filo".

En otras palabras. Nuestra intención es utilizar la caricia como refuerzo positivo (premio) para hacerle entender al perro que ha hecho algo bien, o que su conducta nos gusta.

Pero, debes asegurarte, que la percepción del perro es la misma, si no es así, no solamente no estaremos reforzando positivamente una conducta, sinó que el perro va a entender la caricia, como algo negativo. Con lo cual, no le va a gustar repetir esa acción en otras ocasiones.


¿Como puedes saber si a tu perro ese tipo de refuerzo le gusta o no?

  • Aprende a identificar sus señales de calma, mientras le estás tocando. (Bostezos, apartarte la mirada, lamerse el hocico, girar la cabeza...).
  • ¿Se aleja de ti, cuando acercas tu mano a su cabeza?
  • ¿Cuando le llamas se para a una distancia prudencial, donde tu no llegas con tu mano a tocarle?
  • ¿Te esquiva, cuando ve que le vas a tocar?
  • ¿Te ladra o gruñe al tocarle alguna parte concreta de su cuerpo?

Con esto no quiero decir, que no puedas o debas acariciar a tu perro, simplemente debes entender, que hay momentos y momentos. En ocasiones, cuando un perro está concentrado, entrenando o trabajando contigo, no le apetece que le distraigas tocándole. Ya habrá otro momento en que él mismo busque tu contacto.

Otras veces ocurre, en sesiones de juego, o cuando hay otros refuerzos o premios distintos. Es decir, si el valor del reforzador (juguetes o comida) es mayor que el reforzador afectivo (caricias) el perro siempre va a preferir, el mayor premio posible. "No me des 10€, si me puedes dar 500€".

Estos pequeños detalles, pueden hacerle perder su confianza hacia ti, no únicamente a la hora de trabajar o entrenar, sinó en vuestra relación humano - perro. Si no le gusta tu forma de interactuar con él, no le va a gustar trabajar contigo, ni acercarse más de lo necesario, ya sea en momentos puntuales, o peor aún, en su día a día.

¿Cómo puedo mejorar ese refuerzo afectivo?

  • No seas brusco a la hora de tocarle.
  • Prueba de acariciarle desde abajo, en vez de por encima de la cabeza.
  • Deja de hacerlo, si te está pidiendo que pares.
  • Espera a que sea él, el que venga a buscar tu mano.
  • Evita abrazarle o levantarle del suelo.
  • Respeta su espacio.
Se paciente y respeta lo que el perro te pida en cada momento. De lo contrario, estropearás vuestra relación, por estar "castigando" algo que debería ser "premiado".
Aunque tu percepción sea del todo positiva, el perro no tiene porque estar entendiéndolo así.