EDUCACIÓN - 5 Consejos para evitar que sea un adicto a la pelota.

Algo que preocupa enormemente a guías y educadores es la obsesión que algunos perros tienen por el juego con la pelota. Un problema muy extendido en los parques de nuestras ciudades.


¿Cuantas veces habéis visto durante vuestros paseos a perros ladrando excesivamente, reclamando, exigiendo y comportándose de forma abusiva por el simple hecho de jugar con una pelota?

Uno de los problemas más extendidos en el mundo canino es la adicción a este tipo de juguetes. Donde realmente esa obsesión por el juego, es solo, la punta del iceberg de muchos otros problemas de comportamiento asociados a ese estado emocional. Algunos de ellos verdaderamente graves y difíciles de solucionar.

Con esto, por supuesto, no estamos diciendo que no se pueda jugar con un perro a la pelota, simplemente debemos saber y entender, que el juego debe estar bien estructurado, tiene que tener unas "reglas" claras que deben ser respetadas, tanto por el humano, como por el perro y jamás debe convertirse en algo negativo o desagradable.

Empecemos por el principio.

Una creencia muy extendida y errónea, es que a través del juego y el ejercicio físico, vamos a conseguir que el perro esté más relajado. Mentira!

El ejercicio físico genera un aumento de los niveles de estrés en el perro.

¿Que significa eso? ¿Que es el estrés canino?


Podríamos definir el estrés como un conjunto de reacciones fisiológicas y automáticas del organismo, ante cualquier situación que nos provoca una emoción, tanto positiva como negativa. En resumen, frente a un estímulo excitante, por ejemplo una pelota, los niveles de adrenalina y cortisol (hormonas del estrés) aumentan, eso tiene unos efectos en el cuerpo y el estado mental del perro.

Eso no quiere decir que el estrés sea algo malo, de hecho es algo necesario en el organismo, es un mecanismo de supervivencia que prepara al cuerpo frente a un peligro o una amenaza. Incluso es necesario para que el aprendizaje sea correcto. Pero siempre dentro de unos limites adecuados o corremos el peligro de convertirlo en un estrés crónico! Aquí tenéis una gráfica donde se ve explicado claramente.

¿Que síntomas puedes identificar si tu perro está sobreexcitado y estresado con la pelota?

  • Ladridos repetitivos.
  • Jadeos y salivación excesiva.
  • Hiperactividad e imposibilidad por estar quieto.
  • Aumento del ritmo cardíaco.
  • Reacciones desproporcionadas hacia otros perros (ladridos, reactividad o agresión).
  • Falta de concentración y atención.
  • Nula interacción con otros perros en presencia de su guía.
Son algunos de los síntomas fáciles de identificar, y que deben ponerte en alerta y plantearte, si realmente el juego con tu perro es adecuado o no.


5 consejos para evitar la adicción a la pelota!

     

     1. No refuerces conductas que no te gusten.


Si tu perro está ladrando y le das la pelota, estarás reforzando ese comportamiento. Recuerda que para tu perro la pelota es un gran premio, y jamás puede aparecer si lo que está haciendo no quieres que se repita. Algo muy común es "le doy la pelota para que se calle" pero así lo único que estás haciendo es enseñarle a ladrar todavía más.

     2. Estructura el juego y la finalidad del mismo.


Utiliza el juego como algo útil, dale sentido a la pelota. Puedes utilizarla como "premio" en tus sesiones de educación o entrenamiento, para reforzar conductas que estés enseñándole.
Pero siempre debes asegurarte de que varios comportamientos estén bien aprendidos y afianzados. (traerla y soltarla) incluso sin que tu se lo pidas, debe ser una prioridad para el perro. 
Es decir, que al perro lo que le debe gustar no es jugar con la pelota, sino jugar CONTIGO a la pelota. De esta manera podrás utilizarla como refuerzo de valor y no simplemente como estímulo estresor.
Algo útil es enseñarle una "señal" de inicio del juego y una "señal" de fin del juego. Pero debes ser muy "ordenado" en este aspecto, si le has dicho que el juego ha terminado, debe terminar de verdad!

     




     3. No juegues con la pelota si hay cosas mejores que hacer


Si tu perro está relacionándose con otros perros o con el entorno que le rodea, no es el momento de que aparezca una pelota. Es más importante para su estado emocional cubrir las necesidades sociales y olfativas para aprender a desenvolverse correctamente que ponerse a perseguir una pelota.

     4. Cómo, Cuando y Por qué


Cómo: Jugar con la pelota, no necesariamente significa tener que tirársela para que la persiga, hay muchas otras formas de jugar, y sobretodo menos excitantes. Una alternativa puede ser jugar a esconderla y encontrarla fomentando así el olfato, el trabajo de nariz y la concentración.

Cuando: No deberías generar más excitación en el perro cuando haya otros perros alrededor, o cuando estéis en el parque de perros. En primer lugar para evitar conflictos, tu perro puede no ser el único al que ese juego le genere adicción y eso pueda ser el origen de una pelea. Y en segundo lugar, como ya hemos comentado, su prioridad debe ser relacionarse con otros canes de forma correcta y educada, eso solo lo conseguirá si su nivel de estrés es el adecuado para poder gestionar las diferentes situaciones que allí se encuentre.

Otro de los lugares donde se suele jugar es en casa, pero también queremos que sea un perro tranquilo en casa, menuda contradicción! Si el juego genera excitación y asociamos el hogar con un sitio donde jugar, no le podemos pedir que luego esté tranquilo en ese sitio.
Si tu no te muestras tranquilo en casa, el perro no estará tranquilo en casa. De eso ya hablamos en anteriormente en este artículo!

Algo que también debes tener muy en cuenta es, en que momento del día jugamos, o dicho de otro modo, que va a ocurrir después de jugar con tu perro. Piensa siempre en que estado emocional va a tener tu perro después del juego y si realmente te interesa, por ejemplo, que se quede solo en casa excitado o tranquilo. 

Por qué: El inicio del juego nunca tiene que ser porque el perro te lo exija, ni para que "se calle" ni mucho menos para que se canse, quien pretenda cansar de verdad a un perro jugando a lanzarle un juguete esta loco! Te aseguro que te faltarán horas del día para conseguir que un perro obsesionado con el juego deje de jugar porque esté cansado.

Juega con tu perro, por que te apetece jugar con él y a el contigo, debe tratarse de una actividad, donde los dos os sintáis involucrados y satisfechos. Debe ser algo secundario, una consecuencia derivada al hecho de estar mejorando o reforzando vuestra relación.

     

     5. Controla el tiempo de juego.


Observa en todo momento a tu perro, aprende a detectar señales que puedan indicarte un aumento del nivel de estrés en un momento dado, y finaliza el juego en el momento oportuno. En resumen, no te vengas arriba! Es mejor calidad que cantidad.

Ni por tener más tiempo de juego va a ser mas feliz, ni por tener más tiempo de juego va a cansarse antes, ni por tener mas tiempo de juego va a quererte más o menos.

Respeta en todo momento las necesidades del perro. No caigas en el error de tener la obligación o la necesidad de ponerte a jugar con tu perro por que "esta suelto y viene a tumbarse en vez de estar por ahí corriendo"  si tu perro decide que le apetece estar tranquilo en ese momento, no es porque esté aburrido, sino porque no necesita quemar más energía y quiere estar relajado observando lo que ocurre a su alrededor o simplemente estar a tu lado haciéndote compañía.

Espero que estos sencillos consejos os sean de utilidad, y que veáis ahora el juego desde otro punto de vista, más útil, más sano y mucho más efectivo.

No debéis cometer el error de pensar que una obsesión es tener motivación por la pelota en este caso, ya que un perro motivado, tiene que tener la capacidad de poder pensar, tomar decisiones y aprender en todo momento. Algo que un perro adicto al juego será incapaz de poder hacer ni asimilar.